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25 marzo 2011

Lo que sé, por Charlie Sheen

La verdad es que no conocía mucho la vida personal de Charlie Sheen (Carlos Irwin Estévez), recientemente le ví en una entrevista después de que le ingresaran por un problema con drogas. Sus declaraciones fueron dignas de ser recordadas:
- Con todo lo que está pasando en Egipto,¿ venís aquí a preguntarme por mi mierda?.

Un tipo curioso donde los haya, y cómo está intentando asegurar su futuro después de la cancelación de "Dos hombres y medio".

El otro día me topé con un resumen de los más curioso de sus entrevistas, y me ha parecido tan peculiar que he tenido venir aquí corriendo a publicarlo.



En su monólogo, Jay Leno decía que yo me llamaba mí mismo La Máquina. Yo nunca me llamé así. Ese era un sobrenombre que me dieron mis amigos en los viejos tiempos, porque cuando ellos ya estaban listos para irse a casa o a la sala de emergencias, yo era siempre el último en pie, insistiendo en seguir con la fiesta.

La frase “pagar por sexo es en realidad pagarles por irse cuando ya terminaste” se la robé a Cary Grant. Creo en ella hasta cierto punto, pero también tiene que ver con evitarme la molestia de tener que salir con alguien, pasar el tiempo, pasar a buscar, llevar a casa, blablablá. Todas las mentiras y los engaños. Prometer que vas a llamar y no llamar.

En una época yo no creía que fuera como los demás. Me sentía único. Pero nunca me desperté en la cama de mi vecino. Nunca estrellé mi auto contra algún inocente. Nunca disparé mi arma en un shopping lleno de gente. No me arrestaron en la autopista con una pistola y heroína. No subí un arma de fuego a un avión. Heidi Fleiss no mandaba menores de edad a mi rancho. Seguro, cometí un montón excesos. Pero si se presta atención al corazón de lo que hice, a los cimientos de lo que estaba buscando, ¿quién carajo no lo hubiera hecho? Todos los tipos que me critican lo hubieran hecho, pero probablemente se hubieran muerto, porque no tienen la constitución con la que he sido maldecido. El mayor daño que hice me lo infligí a mí y a alguna gente que quedó atrapada en el maremoto. Lo más grave que hice fue mi sobredosis. Pero incluso entonces no me encerré con otros tres tipos que se dieron de más conmigo. No, uno se da su sobredosis solo.

Sobre aquella vez, cuando terminé en el hospital Los Robles... Me había aburrido de fumar y aspirar. Un amigo mío que es una especie de adicto a la jeringa, se había olvidado una en casa. Estaba cerrada y sin usar, y pensé en inyectarme algo de cocaína. Nunca lo había hecho antes y estaba solo. Cargué la jeringa y me di. Y no pasó nada. Pensé: esto es una mierda, y me di un poco más. Entonces me subió todo de golpe. Mis piernas se apagaron. Desaparecieron, no podía caminar. Traté de bajar las escaleras para tomar algo de vodka y tratar de bajar todo, pero no pude. Estaba aterrado. Pensé, OK, voy a ir. Finalmente conseguí dar unos pequeños pasos escaleras abajo, muy despacio. Me llevó 20 minutos, parecieron 20 días. Llamé a mi guardaespaldas y le dije: Tenemos que llamar al 911. En la ambulancia me dieron una gran inyección de algo para bajarme, y me quedé dormido. Ese fue el momento en que el paramédico llamó a la prensa y me vendió como un pedazo de pan.

Nunca dejé de funcionar sexualmente por las drogas, ése era mi problema. La cocaína era un afrodisíaco, no un factor de cancelación. Tenía algo de maldición. Todo el mundo me decía: ¿Qué querés decir, que te tomaste 8 gramos de coca y tuviste sexo toda la noche? Y yo contestaba: Sí, ¿qué? ¿usted no?

Sí, es cierto que estuve con cinco mujeres al mismo tiempo. Pero pasó una sola vez. Había terminado la noche y todos se habían ido. Quedábamos estas cinco chicas y yo, y yo dije, bueno, yo estoy dispuesto si ustedes quieren. Y ellas dijeron, sí, claro. Era un desafío. Estuve con una por vez, con las otras cuatro mirando. Era un poco incómodo, de hecho. Creo que les dije: ¿no pueden mirar para otro lado hasta que sea su turno? No lo recomiendo. No hay hombre suficiente para abarcar cinco juntas.

Marcaría el límite en dos. Pero incluso con dos, siempre hay alguien que se pone celoso. Incluso si es idea de ella, una siempre sale enojada. Algo pasa y te pasás el resto de la noche disculpándote por algo que ellas iniciaron. Muchas veces estás con tu novia estable y ella invita a una amiga, se toman un par de tragos y te dicen: Ey, ¿qué te parece? Antes de darte cuenta, ya estás adentro. Y entonces le prestás más atención a una o a la otra y hay problemas. Dos mujeres es una gran fantasía masculina que se ve mucho mejor en los papeles que en la realidad.

En una época me gustaba salir con rockeros porque aportaban algo diferente. Uno de mis mejores recuerdos es la vez en que Slash, de los Guns n’ Roses, me sentó en su casa y me dijo: “Tenés que rescatarte”. Sabés que fuiste demasiado lejos cuando es Slash el que te lo dice. Llevábamos cuatro días de fiesta, pero igual lo escuché porque una parte de mí estaba diciendo: Esto no es tan divertido como yo esperaba que lo fuera.

¿De dónde viene mi apetito de autodestrucción? De pasar mucho tiempo queriendo cosas que no podía tener, como mujeres, dinero y acceso. De los 10 a los 16 vi a otra gente satisfacer esos apetitos; y yo no quería acompañarlos en su viaje sino ser el dueño del auto.

El grupo con el que andaba -el Brat Pack, los amigos de mi hermano Emilio, los de El primer año del resto de nuestras vidas y El club de los cinco-, a todos les había ido ya bastante bien cuando yo todavía estaba yendo a audiciones y peleándola, y no estaba consiguiendo nada en verdad. Me cansé de que las chicas acudieran a mí para llegar a ellos. Quería ser aceptado, amado, respetado.

La fama te da una sensación de poder. Mi error fue creer que sabría instantáneamente cómo manejarla.

Cuando somos chicos no nos enseñan cómo lidiar con el éxito. Nos enseñan cómo lidiar con el fracaso: si no te va bien, probá de nuevo. Pero ¿y si te va bien de entrada?

Pasé de firmar contratos multimillonarios y cogerme Playmates a estar sin trabajo y cogiéndome a una prostituta mexicana con cinco meses de embarazo y cicatrices de una cesárea en un bar de Nogales. No voy a contar esa historia, pero cuando pasás de un extremo al otro tenés que hacer una pausa y preguntarte qué pasó en el medio.

Mi madre mantenía a la familia unida mientras viajábamos por el mundo viviendo en habitaciones de hotel y viendo cómo papá hacía películas. A él le doy crédito por mantener su matrimonio y a sus hijos intactos. Nos sacaba de la escuela, pero la escuela va y viene. La familia es para siempre.

¿Qué es una infancia normal? No éramos ricos, éramos bastante clase media. Mi padre sobrevivía de trabajo en trabajo, al hacerse cargo de tantos parientes, no podía ahorrar mucho. A veces nos mudábamos a una casa nueva por unos meses, sin muebles, solo bolsas de dormir. Pero ni siquiera eso me parecía anormal. Mis padres atravesaron una fase nudista, una vegetariana. Cosas que no te llaman la atención hasta que vas a la escuela y la valijita del almuerzo de los otros chicos están llenas de cosas con marcas, nada de mierda saludable. Pero siempre había gurúes de algún tipo, gente avanzada en algún tipo de religión o yoga o política. Siempre había gente interesante en casa.

Mi padre nunca nos ayudó a Emilio o a mí a conseguir trabajo y nosotros nunca se lo pedimos tampoco.

Yo me arreglé a mí mismo. Hay que decidir hacerlo, y no es tan complicado. Es encauzar el poder de tu mente.

Si gasto mucho, échenle la culpa al estudio. Sabían a quién le pagaban esa cifra. De todos modos, no me compré un avión.

Los estudios no te contratan, aunque vos te cogiste a las mismas putas que ellos y fuiste el que puso la cara. Sin embargo, te llevan a un costado en una fiesta y te dicen que sos su héroe por las cosas que hacés.

Mi padre me dio un consejo bastante malo: sé siempre honesto, y lo hice. Me pregunta por qué soy tan honesto con la prensa. Supongo que porque soy honesto en todo los otros lugares. La mayoría de mis cosas parecen mentiras, pero todas mis historias son verdaderas, y ése es el problema.

Ahora estoy bajo los efectos de una droga. Se llama Charlie Sheen. No está disponible para ustedes porque si la prueban se morirán.

Tengo magia y poesía en la punta de mis dedos, la mayoría del tiempo, y eso incluye las siestas.

Fuente.

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11 junio 2009

Nombres reales de personajes famosos

Es muy común en el mundo artístico cambiarse el nombre por el que uno quiere ser conocido, bien porque el que se tiene es complicado, bien porque no suena comercial, o simplemente porque ya existe alguien con un nombre igual o parecido. En ocasiones, ese cambio es aleatorio, pero en otras, el seudónimo en cuestión tiene toda una historia detrás. Los casos que aquí os presentamos cuentan esa peculiar historia.

Robert Allen Zimmerman decidió dedicarse a la música desde muy joven. Tocar la guitarra era una de sus pasiones, pero no la única: también le gustaba leer poesía. De hecho, a raíz de sus lecturas, conoció la obra de un escritor llamado Dylan Thomas. Como él mismo explica: 'La pronunciación de Dylan y Allyn -que era como se me conocía- era similar. La primera vez que me preguntaron mi nombre en Saint Paul, instintiva y automáticamente solté: 'Bob Dylan''. Y fue así como comenzó la carrera de este torvador de leyenda.



Otro joven músico empezó su carrera en varias bandas locales de su Inglaterra natal. Compaginaba su afición musical con el fútbol, y eso le llevó a jugar en los equipos inferiores de un equipo local. Una vez tocó vistiendo una camiseta a rayas negras y amarillas, la de su equipo, y su compañero Gordon Solomon le dijo que parecía una abeja, tras lo cual todos empezaron a llamarle Sting, nombre que usa desde entonces de forma casi exclusiva, excepto para documentos oficiales, en los que usa su verdadero nombre: Gordon Matthew Sumner.

El mundo de la música es muy dado a este tipo de casualidades. Un chaval irlandés llamado Paul David Hewson decidió formar su propia banda en Dublín. Antes de crear U2, que le daría fama mundial, estuvo en varios grupos de barrio. 'Bono Vox' es una alteración de Bonavox, una marca de aparatos para la sordera. La frase, en un latín algo adaptado, significa "buena voz". "Bona Vox" era el nombre de una tienda de aparatos para la sordera por la cual Paul y los integrantes de su primera banda, The Lypton Village, pasaban regularmente. Su compañero Derek Rowan fue quien le dio ese apodo porque cantaba a un volumen tal que parecía que lo cantaba para los sordos.

Otro mito de la música es David Robert Hayward-Jones. A la mayoría, ese nombre no le dice nada. Debido a la popularidad de Davy Jones, del grupo norteamericano The Monkees, se vio obligado a cambiar su apellido original, eligiendo Bowie en honor de un famoso personaje de la historia estadounidense, Jim Bowie, uno de los héroes de la batalla de El Álamo.

Otro caso de 'homenaje' es el de Kenneth Dwight. Comenzó su carrera al colaborar con grupos como Bluesology, donde conoció al cantante Long John Baldry. Como tributo a él y al saxofonista Elton Dean adoptó el nombre artístico de Elton John.

No menos curiosa es la explicación de por qué se cambió su nombre original Richard Starkey. Al batería de The Beatles Ringo Starr -ring, en inglés, significa anillo- le llaman así porque siempre usa anillos, aunque en una entrevista llegó a dar esta peculiar explicación 'Yo lo elegí porque es nombre de perro y los perros me agradan'.

Otro grande de la escena musical es Steveland Judkins Hardaway. El presidente de Motown Records, su primera discográfica, decidió llamarle Stevie Wonder -que significa 'maravilla'-debido a su virtuosismo instrumental, ya que Stevie toca, entre otros, el piano, la flauta dulce, las congas y la armónica.

Declan Patrick McManus tenía un trabajo convencional, que dejó para vivir de su música. Para ello, combinó el nombre de Elvis Presley y su segundo apellido materno, Costello, que él consideraba más sugerente como nombre artístico.

Artistas españoles

Pero este fenómeno no es exclusivo de artistas extranjeros. Varios personajes españoles, bien conocidos por todos, dejaron de lado su identidad original. Por ejemplo, la jovencísima Josefa González Flores. El productor Manuel Goyanes, su descubridor, andaba buscando una niña que pudiese interpretar el personaje central del film que preparaba, "Un rayo de luz". Encontró a Pepi, y le buscó un nombre artístico, que surgió de la asociaron al título de la película que pronto rodaría, con un nombre que denostase luz: Marisol.

María de los Ángeles de las Heras Ortiz también tenía una voz privilegiada. Como su nombre era poco adecuado para lanzarla al estrellato, su descubridor ideó llamarla Rocío. La propia Rocío contó que ese sobrenombre se lo puso su abuelo, pues le recordaba el rocío matutino. Así, recogió el sobrenombre de aquella costumbre familiar. Pero, pensando que le haría falta un 'apellido', él y la joven buscaron un mapa de España en el que ella señaló al azar la población de Dúrcal, en la provincia de Granada.

El icono de la música flamenca fue José Monge Cruz. El apodo por el que es conocido le fue dado por un tío suyo, debido a su delgadez, pelo rubio y piel blanca, que en su opinión le hacían parecer un camarón. Por otro lado, la ciudad de San Fernando, en la que nació, se halla ubicada en la Isla de León, por lo que es conocida como la Isla, topónimo que Camarón añadiría a la segunda parte de su apodo para formar su nombre artístico.

Si Camarón fue el 'dios' del cante, en lo que a la guitarra se refiere el 'maestro' se llama Francisco Sánchez Gómez. El nombre 'De Lucía' quedó ligado a él durante su niñez, ya que como él mismo cuenta, en su barrio había muchos Pepes y Pacos. Debido a esa circunstancia, se los identificaba por el nombre de su madre, por lo que él era conocido como 'Paco, el de Lucía' en su barrio de Algeciras, por su madre, Lucía Gómez 'La Portuguesa'.

La meca del cine

Hollywood está lleno de seudónimos, pero de entre todos ellos, tres destacan por su casual creación. El más famoso 'cowboy' de todos los tiempos fue bautizado Marion Michael Morrison. No era un nombre excesivamente llamativo, así que el director que le dio su primer papel, Raoul Walsh, le puso ese nombre artístico por un general de la guerra de la independencia de EE.UU., Anthony Wayne. Nació así la estrella de John Wayne.

Al comenzar a trabajar como actor, Maurice Joseph Micklewhite adoptó el nombre artístico de Michael Scott, ya que el suyo le pareció inadecuado. En una ocasión, estuvo hablando por teléfono con su agente desde una cabina. Debía comenzar en breve una nueva obra y su agente le dijo que tenía que cambiar inmediatamente su nombre, debido a que otro actor ya estaba usando el mismo nombre. Ante las prisas, Maurice miró a su alrededor y vio en un cine los grandes carteles que anunciaban la película que se estaba proyectando y que era 'El motín del Caine'. Le gustó el nombre y se quedó con él: Michael Caine.

Nicolas Coppola decidió cambiar su apellido para evitar que la fama de su tío -Francis Ford Coppola- marcara su carrera.El apellido 'Cage' lo extrajo de los cómics de Marvel, de un personaje llamado Luke Cage, también conocido como Power Man. El actor es un gran amante de los cómics.

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03 junio 2009

Película de la semana by Rafa

¡¡¡MOOOOOOOOOOOOOOVIEREEEEEEEEEEEECORD!!! Estaréis pensando que me he vuelto loco, pero no, ya lo estaba, lo que pasa es que entre mis locuras me apetecía crear una sección semanal de cine, a lo Ángel Martín pero con comentarios no solo negativos hacía el séptimo arte. De modo que elegiré dos películas semanalmente y una la elogiaré o recomendaré, y la otra os la podeis meter por el ... jajajaja.

Esta semana, por ser la primera vez que se hace algo parecido en este blog, resaltaré una película que me recomendó una amiga mía especialista en este mundillo de la cámara.

La peli se llama Millenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres.



La película está basada en el best seller de Stieg Larsson, y pertenece al género de la intriga, así que no podeis ni pestañear para no perderos ni pizca de este misterioso film basado en una serie de grotescos asesinatos cometidos hace cuarenta años, y que son investigados por una hacker informática y un periodista especialista en destapar escándalos financieros y corruptelas.


Por otro lado la película que no recomendaría ver ni a mi peor enemigo es esta.





Si amigos, SPICEWORLD, la mejor mierda traída de las manos de las tias más petardas del panorama musical de hace unos años.

¡¡¡Hasta aquí la sección semanal de cine de Rafa!!! Leer más...